Durante años, la conversación sobre las stablecoins se centró en quién emitía el dólar digital. Esta semana, el enfoque cambió. La noticia ya no es una nueva stablecoin, sino la infraestructura que podría permitir que miles de empresas utilicen estos activos de una forma más abierta e interoperable.
Ese es el objetivo de OpenUSD, una iniciativa presentada por empresas de pagos, tecnología e infraestructura financiera que busca crear un estándar abierto para acelerar la adopción institucional de las stablecoins. Más que competir con otro token, el proyecto intenta resolver uno de los mayores desafíos del sector: cómo hacer que los dólares digitales funcionen como parte de la infraestructura financiera global.
Lo más importante en 30 segundos
OpenUSD busca crear una infraestructura abierta para stablecoins.
Empresas como Visa, Stripe, Google Cloud, Paxos y Kraken participan en la iniciativa.
El objetivo es facilitar la adopción institucional mediante un estándar común.
La industria está pasando de competir por emitir stablecoins a construir infraestructura compartida.
América Latina podría beneficiarse especialmente en pagos, remesas y servicios financieros.
¿Qué es OpenUSD?
OpenUSD es una iniciativa para desarrollar una infraestructura abierta alrededor de una nueva stablecoin denominada Open USD.
La propuesta busca que cualquier empresa pueda integrar la stablecoin sin depender exclusivamente de un único proveedor de infraestructura. Para ello, plantea reglas comunes para la emisión, el uso y la interoperabilidad, con un modelo en el que distintos participantes colaboran en lugar de competir por controlar toda la red.
Uno de los aspectos más novedosos es su modelo económico. Según la iniciativa, los ingresos generados por las reservas que respaldan la stablecoin se distribuirán entre los participantes del ecosistema, después de cubrir los costos operativos. La intención es incentivar que más empresas desarrollen productos y servicios sobre esta infraestructura.
Una alianza que llama la atención
Uno de los aspectos más relevantes del anuncio no es únicamente la tecnología, sino quiénes decidieron participar.
Entre los miembros fundadores se encuentran empresas como:
Visa
Stripe
Google Cloud
Paxos
Robinhood
Kraken
Anchorage Digital
Galaxy
WisdomTree
Worldpay
La lista también incluye custodios, proveedores de infraestructura blockchain, firmas de activos digitales, empresas de pagos y otras organizaciones del ecosistema financiero.
Cada una aporta capacidades diferentes.
Visa y Worldpay acercan la infraestructura al comercio internacional. Stripe aporta experiencia en pagos digitales para desarrolladores y empresas. Google Cloud proporciona infraestructura tecnológica. Paxos participa como uno de los emisores regulados de activos digitales más importantes del mercado. Exchanges como Kraken ayudan a generar liquidez, mientras que compañías como Anchorage Digital ofrecen servicios de custodia institucional.
En conjunto, representan un esfuerzo poco común de colaboración entre empresas tradicionales y actores nativos de Web3.
Una evolución más que una revolución
Si hace algunos años la conversación era cuál stablecoin dominaría el mercado, hoy la pregunta parece ser otra: ¿qué infraestructura permitirá que millones de empresas y usuarios las utilicen sin siquiera pensar en la tecnología que hay detrás?
OpenUSD no responde todavía esa pregunta.
Pero sí muestra hacia dónde se está moviendo la industria: menos competencia entre proyectos aislados y más colaboración para construir la siguiente generación de infraestructura financiera digital.
Nuestra perspectiva
Durante mucho tiempo, las stablecoins fueron vistas como un producto del ecosistema cripto. Hoy empiezan a consolidarse como infraestructura financiera.
Ese cambio es relevante porque implica una evolución en la conversación. Ya no se trata únicamente de quién emite un dólar digital, sino de cómo construir redes abiertas que permitan a bancos, fintechs, comercios y empresas utilizar esa tecnología de forma interoperable y a gran escala.
OpenUSD refleja precisamente esa transición. Más allá de una nueva stablecoin, el anuncio muestra un esfuerzo de colaboración entre empresas tradicionales y organizaciones nativas de Web3 para resolver desafíos relacionados con la interoperabilidad, la distribución y la adopción empresarial.
Desde CryptoConexión creemos que América Latina será una de las regiones donde estos avances pueden tener mayor impacto. La adopción de stablecoins para ahorro, remesas y pagos internacionales ya es una realidad en muchos países de la región. Si la infraestructura continúa madurando y se vuelve más accesible para empresas e instituciones financieras, es probable que veamos una nueva generación de servicios financieros construidos sobre esta tecnología.
El reto será el mismo que ha acompañado a toda innovación financiera: combinar escalabilidad, confianza y regulación.
Recursos, Información y Redes

